El incendio tan temido

1557164_10202782187826360_2125847573_o

El 6 de enero de este año, casualmente el día del 64º aniversario de Sierra de los Padres, un fuego originado en la Estancia El Abrojo se contuvo cerca pero sin peligro para el Barrio Residencial. La guardia del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres al mando de la Subcomandante Graciela Gómez fue la primera en llegar al lugar. Al rato vinieron las cámaras, el Intendente Pulti y sus funcionarios y el Jefe de Cuerpo de la institución serrana, Víctor Cabral comandó la operación. Trajeron bomberos de policía y más voluntarios de localidades vecinas. Al otro día con el aporte final de los combatientes del Plan Nacional del Manejo del Fuego se apagó el último foco ígneo. Hubo temor en los vecinos debido a la irresponsabilidad del Delegado García y los medios que reproducían sus palabras.

 

 

El 6 de enero de este año, casualmente el día del 64º aniversario de Sierra de los Padres, un fuego originado en la Estancia El Abrojo se contuvo cerca pero sin peligro para el Barrio Residencial. Una unidad del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres se encontraba en Mar del Plata llevando los Reyes Magos a los chiquitos que padecen cáncer, de todos modos la guardia al mando de la Subcomandante Graciela Gómez fue la primera en llegar al lugar.
Luego aparecieron las cámaras, el Intendente, decenas de funcionarios municipales, pero el fuego se extendía. El Jefe de Cuerpo, Comandante Víctor Cabral volvió del servicio en la ciudad y se puso al frente de las operaciones. Un helicóptero hidrante de Prefectura se hizo presente pero al tercer viaje perdió el balde en la Laguna de los Padres. El Intendente ya había convocado a los Bomberos de la Policía y Cabral a bomberos voluntarios de Piran, Vidal, Santa Clara y Ayacucho. El fuego se expandía sobre la sierra virgen.
 

Cuando los vecinos que no estaban en la zona comenzaron a llamar al Cuartel para ver si “corrían peligro sus casas” la Comisión Directiva de Bomberos también se instaló en la sede para llevar tranquilidad. Algún irresponsable había hecho llegar la versión a los medios de algo que no estaba sucediendo. Tirando del hilo se llegó hasta el (cuándo no) Delegado García, el hombre recién levantado de la siesta y cuando hacía rato nuestros bomberos habían controlado el punto más cercano al Barrio dijo sin hesitarse «el viento complicó mucho la situación porque llevó el incendio hacia la zona del barrio residencial». Un inconsciente.
 

Allí desde las cuentas de Facebook y Twitter de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres se intentó llevar tranquilidad a los vecinos, máxime teniendo en cuenta que muchos medios de Mar del Plata reproducían sin siquiera haber llamado al Cuartel los dichos de García. Solo –nobleza obliga- un periodista del Diario LA CAPITAL se apersonó en el Comando para hablar con el Jefe de Cuerpo y ponerse al tanto de la situación real. De hecho las notas más fidedignas de lo ocurrido se escribieron en ese diario, el resto reproducía los ‘tuits’ del Intendente y las pavadas de García. Allí el Jefe de Cuerpo puso un halo de duda sobre el origen del incendio que según explicaron a Nueva Sierra los bomberos, todavía se está evaluando. «Esto fue cuanto menos accidental, no creo que haya sido por el calor», le dijo a LA CAPITAL Víctor Cabral.

A esa altura decenas de vecinos se habían apersonado en la Sede de los bomberos voluntarios para ver en qué podían colaborar. Uno a uno los miembros de la Comisión Directiva les explicaban que era tarea de bomberos, que poco podían hacer quienes no saben del tema. Entonces muchos de ellos se arremangaron se pusieron a hacer sándwiches para los muchachos, preparar la bebida y colaborar en otros menesteres menos profesionales. De hecho el Presidente de la Institución, Carlos Vazquez, en nombre de la misma, una vez finalizado el incendio en un comunicado dijo “Pero sobre todo queremos agradecer a las decenas y decenas de vecinos que desinteresadamente se acercaron o llamaron a la Institución ese día para ofrecerse a hacer “lo que hiciera falta”. Desde las chiquitas que trajeron su ‘Rosca de Reyes’ para los Bomberos, pasando por el vecino que nos trajo su creación de “polainas anti víboras”, las familias que armaron los sándwiches para los muchachos, los comerciantes que nos donaron víveres, las señoras que ofrecieron colchones para que descansen, hasta los que quedaron a la espera con sus vehículos por si los necesitábamos. Todos de una u otra manera hicieron sentir al Cuartel parte de la Comunidad una vez más”.
 
 

EL FIN DEL MAL TRAGO

Ya a la noche la gente del Plan Nacional de Manejo del Fuego que depende de la Presidencia de la Nación se hizo presente. Venían desde Claromecó donde algo similar había ocurrido. Autobombas gigantescas y cuatro aviones hidrantes esperaban para entrar en acción. Pulti –como Jefe de Defensa Civil – y sus funcionarios se habían también instalado en el Cuartel donde en una improvisada Sala de Situación se coordinaron acciones.
 
Por fin a las 3:30 de la madrugada por la radio del Comando se escuchó al Jefe de Cuerpo avisar que los bomberos voluntarios y los de Policía bajaban de la Sierra, el fuego había sido controlado. Quedaban tres o cuatro focos ígneos menores que a las 6 AM la gente de Manejo del Fuego y los bomberos terminarían de apagar. Así sucedió, los más de 9 km de extensión del incendio sobre la Sierra fue ahogado totalmente, los aviones iban y venían enfriando todo y los lugares donde se reavivaba eran apagados inmediatamente.
 
Si bien este no fue el más importante incendio de sierra de los últimos años –hace tres años estuvieron combatiendo una semana algo similar- , quizás por la cercanía al Barrio, la impronta que le puso el Intendente Pulti al siniestro y la sensibilidad por los cercanos de Claromecó y Sierra de la Ventana le dieron más trascendencia mediática que en otras ocasiones. La reflexión sería cuando vuelva a suceder –nadie lo desea, claro- abrevar de las fuentes, tanto para los vecinos como para los periodistas. Una mala información puede causar un pánico que no sirve a los efectos deseados.
 
Pero también -y quizás sea lo principal- es necesario reconocer la labor desinteresada y abnegada de nuestros bomberos y bomberas. El cansancio de esos chicos de caras tiznadas el miércoles 7 de enero por la noche no se puede siquiera plasmar en tinta. La satisfacción que tenían por el deber cumplido tampoco. Los funcionarios cobran por trabajar y estar allí, ellos lo hacen por amor.
 
Por eso cuando algún medio oficialista de esos que andan por la zona dice que “no opina, si no que informa” y ningunea por ejemplo el trabajo de nuestros muchachos y chicas voluntarios, hay que recordarle que mentir también es opinar.

 

 

 

Foto: Leonardo Cermelo

Deja un comentario

Tu email no será publicado

A %d blogueros les gusta esto: