La historia sin fin

El martes 25 al medio día, padres de la Escuela Nº 49 de Sierra de los Padres, se auto convocaron, boca a boca, por facebook y con algunos panfletos, para reclamar por un cambio en la metodología del reclamo docente. Detrás de este panfleto más de 50 comentarios, muchos desencontrados, algunos más agresivos que otros, se sucedieron para dar lugar a la más diversa gama de opiniones.

Es cierto que nos encontramos ante el paro docente más extenso desde el año 1988, pero también debe advertirse que el primer paro anunciado fue de 72 horas, y que fue luego de la falta de respuesta del gobierno bonaerense que se tomó la extrema medida del “paro por tiempo indeterminado”.

Sin dudas se trata de una medida extrema, de una dureza discutible, pero no deja de ser una realidad que fue la actitud del propio gobierno provincial frente a diferentes reclamos de los últimos tiempos la que pone al Frente Gremial Docente en esa posición. También debe ponerse de manifiesto que los docentes pidieron comenzar la negociación en el mes de noviembre del 2013 para llegar al inicio de clases con la situación resuelta y tampoco tuvieron eco en el gobierno provincial.

Frente a la imposibilidad de sostener una negociación, el Gobernador Scioli, al igual que hizo frente al conflicto salarial con la policía, decidió definir por Decreto el aumento a los docentes, la diferencia es que estos últimos sí se encuentran sindicalizados y tienen luchas históricas, fueron esos sindicatos los que se mantuvieron de pie y reclamando cuando el neoliberalismo desfinanciaba el sistema educativo público.

El planteo salarial fue desde un principio claro, además los docentes presentaron informes que muestran una curva descendente en el financiamiento de la educación pública en la provincia de Buenos Aires desde hace tres años a esta parte, circunstancia que se encuentra a la vista principalmente en lo que hace a infraestructura y que pudimos ver de cerca en los últimos años en las escuelas de la zona, desde pérdidas de gas hasta techos que llueven, lo cierto es que se perdieron más días de clases por edificios en malas condiciones que por paros.

El reclamo es legítimo, pero la duda sobrevuela, sirve vaciar las escuelas? Le sirven a la educación pública este tipo de medidas? No se trata de estar a favor o en contra de un aumento, de un reclamo, de una mejor educación, se trata de repensar cual es la forma de manejar un conflicto que no afecta a un gremio en particular, sino a toda la sociedad en su conjunto.

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