Por fallo de la Suprema Corte no se puede fumigar en un radio de 1000 metros de zonas urbanas

En mayo del año 2013 el Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredon aprobó la Ordenanza N° 21.296 que derogaba la Ordenanza del año 2008 N° 18740. Mientras que la Ordenanza N°18.740 en su art. 1º establecía un radio de mil metros a partir del límite de las plantas urbanas o núcleos poblacionales y en la totalidad de la planta urbana, en la que se prohibía la utilización de cualquier producto químico y/o biológico de uso agropecuario y/o forestal, en particular plaguicidas y/o fertilizantes; la nueva Ordenanza N° 21296, surgida de las presiones de los productores rurales, reducía el área de protección a 100 metros, creando una franja agroecológica en la que aún se permitía el uso de agrotóxicos banda IV (como el glifosato). La Suprema Corte en el mes de septiembre de este año, ordenó – en carácter de medida cautelar – la suspensión de los artículos 19, 23, 27, 28 y 35 de la Ordenanza N° 21.296/2013, por los cuales se eliminaba la zona de seguridad prevista en la Ordenanza derogada, hasta tanto se resuelva sobre el fondo de la cuestión planteada, en la sentencia definitiva.

Tras el dictado de esa ordenanza la Asamblea “Paren de Fumigar Mar del Plata” planteó directamente ante la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires una acción de inconstitucionalidad de la Ordenanza N° 21.296/2013, conjuntamente con el pedido de una medida cautelar a efectos de que se deje en suspenso la misma, tornándose así aplicable la Ordenanza derogada. En el marco de dicha acción caratulada “PICORELLI JORGE OMAR Y OTROS C/ MUNICIPALIDAD DE GENERAL PUEYRREDON S/ INCONST. ORD. Nº 21.296″, la Suprema Corte en el mes de septiembre de este año, ordenó – en carácter de medida cautelar – la suspensión de los artículos 19, 23, 27, 28 y 35 de la Ordenanza N° 21.296/2013, por los cuales se eliminaba la zona de seguridad prevista en la Ordenanza derogada, hasta tanto se resuelva sobre el fondo de la cuestión planteada, en la sentencia definitiva.

El fallo se muestra como un importante antecedente judicial en materia ambiental ya que la Suprema Corte bonaerense realiza una aplicación precisa del principio de no regresión que compone nuestro orden público ambiental, esto implica que en la materia el derecho nunca puede ser regresivo, retrocediendo en los derechos adquiridos, sino que debe siempre avanzar en la protección del medio ambiente y de la calidad de vida humana.

En este sentido el máximo órgano jurisdiccional de la Provincia decía “Desentenderse de los efectos que sobre la población pueda provocar la iniciativa de reformas normativas como la aquí analizada, se exhibe, al menos en esta instancia inicial, reñido con el principio de progresividad vigente en la materia que, al tiempo que procura la mejora gradual de los bienes ambientales supone que los estándares de protección vigentes o actualmente logrados, no sean sustituidos por otros, inferiores u ostensiblemente ineficaces”.

La sentencia cautelar deviene en una clara señal de alerta como así también en un fuerte muro de contención a la contra ola de regresión normativa pretendida.
A los fines de sustentar la cautelar la Corte manifestó que “al disminuir el marco de protección legal, relativizándose los efectos en la primigenia zona de seguridad se genera una duda razonable acerca de que la población expuesta a las fumigaciones ahora autorizadas tiene probabilidades de sufrir un daño en su salud”.

Ante esta resolución el Municipio planteó una revocatoria in extremis, recurso mediante el cual pretendía se deje sin efecto la medida cautelar ordenada, el cual fue rechazado en el mes de diciembre por la Suprema Corte.

En sus fundamentos la Suprema Corte expresa que “los argumentos en los que basa la Municipalidad de General Pueyrredon el pedido de levantamiento de la medida precautoria decretada no son suficientes y, por tanto, no corresponde hacer lugar al requerimiento”.

Asimismo la Corte teniendo en cuenta “los hechos del caso, la condición de afectados que los demandantes invocan en la presentación inicial y la naturaleza de los derechos en juego en este proceso, de evidente incidencia colectiva” hizo saber al Municipio que “en caso de que la medida cautelar no se estuviera cumpliendo con alcance colectivo, pese a haber prestado caución uno solo de los actores, deberá suspender de inmediato los efectos de los artículos 19, 23, 27 y 28 de la Ordenanza 21.296/2013”, encontrándose por ende vigente la restricción de mil metros dispuesta por la Ordenanza N° 18.740, siendo el municipio quién carga con el control de dicha normativa.

1 comentario para 'Por fallo de la Suprema Corte no se puede fumigar en un radio de 1000 metros de zonas urbanas'

  1. Edgardo Schinder dice:

    Pero se sigue fumigando (en realidad aerosolizando) de manera salvaje y criminal en toda la zona rural de Gral. Pueyrredón. La mayoria de los productos están prohibidos en su uso pero se los sigue obteniendo y aplicando de todos modos. Los vecinos a estas zonas sufren consecuencias nefastas bien documentadas sobre su salud. Pero además de eso los agriculturos zonales – en su ignorancia pasmosa – pierden enormes cantidades de dinero por no aplicar técnicas ecológicas modernas. Los mercados mundiales (y los nacionales también) reclaman productos sanos que no son provistos.

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