“El fundamentalismo ecológico generará desempleo y subas en los precios”

mariano perez rojasEn el último número de Nueva Sierra se informaba en relación a un fallo reciente de la Suprema Corte de la Provincia que ratifica la medida cautelar que frena la aplicación de la Ordenanza 21.296, esta medida cautelar torna aplicable a su antecesora, la Ordenanza 18.740, que impuso un límite para fumigar de 1000 metros de zonas urbanas.
La sentencia dio lugar a declaraciones diversas, Mariano Pérez Rojas, secretario de Desarrollo Productivo, manifestó que el Municipio realizará una presentación tras la finalización de la feria judicial para solicitar el levantamiento de la medida cautelar.

Según Pérez Rojas “el fundamentalismo ecológico generará desempleo y subas en los precios de las frutas y verduras” en el Partido de General Pueyrredon. Según declaró el funcionario “Esta disposición no sólo afecta a las grandes empresas, que ya evalúan irse a municipios vecinos, donde no existen semejantes restricciones. Esta medida impactará negativamente sobre los pequeños productores, esos que tienen 5 o 10 hectáreas. Estamos hablando que por falacias en términos sanitarios y medioambientales en Mar del Plata habrá un cimbronazo social y productivo muy importante”. El Secretario de Desarrollo Productivo del Municipio informó que entregarán nuevos elementos a la Suprema Corte para dejar sin efecto la medida, “Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Desde lo técnico y jurídico estamos desarrollando una estrategia. Vamos a hacer una nueva presentación judicial con informes y datos. También incorporaremos aspectos sanitarios. La verdad es que estamos sumamente preocupados por los efectos que provoca esta medida en la producción y en el campo social. Hablamos de desempleo, especulación inmobiliaria por las tierras, encarecimiento de productos y pérdida de valor de todo el sector agrario. El fundamentalismo ecológico está generando más daños que beneficios en una ciudad con una gestión que trabaja mucho por el cuidado del medio ambiente”, dictaminó Pérez Rojas.

“RESPUESTA DE IGNORANTE”
Desde la Asamblea Paren de Fumigarnos, Gustavo Pizani respondió a los dichos del funcionario, manifestando que “Lo que dijo es incoherente, es una respuesta de ignorante. Tenemos muestras de bromatología, tenemos certificados médicos, tenemos totalmente acreditados los perjuicios que a vecinos de Mar del Plata provocaron las fumigaciones y la falta de regulación estatal. Mi compañera, de hecho, tiene síndrome de intoxicación químico múltiple. Eso significa que cualquier agroquímico que anda por el aire la brota, le cierra el pecho, le ataca los pulmones”, manifestó el integrante de la organización y vecino del barrio Santa Isabel.
Según informó, la ONG y otras organizaciones se encuentran reuniendo firmas para reiterar los pedidos por la vigencia de la ordenanza 18.740, que prohíbe el uso de agroquímicos a menos de 1000 metros de los núcleos urbanos poblados.
“Que quede bien claro: esto no es fundamentalismo ecológico, esta es una lucha por la vida y contra los negocios que ellos quieren priorizar”, sentenció Pizani.

FALTA DE CONSENSOS
Es sabido que los fundamentalismos nunca son buenos, son justamente las posiciones extremas las que no permiten arribar a consensos y pintan las situaciones de un halo de intolerancia; en este tema que afecta en gran medida a nuestra zona ninguno de los sectores implicados tiene intención de arribar a acuerdos o bajar sus exigencias, cierto es que se encuentra científicamente probado el daño que causa la exposición habitual a los agroquímicos sin las medidas de cuidado suficientes, pero no puede dejarse de lado que fueron las urbanizaciones las que avanzaron sobre campos que desde hace décadas tienen el mismo sistema productivo, acercándose cada vez más a las zonas que conforman el segundo cordón frutihortícola de la provincia y esto no puede devenir en una disminución de las tierras útiles para producir ni en un daño para quién ya se encontraba realizando la actividad.
La respuesta está en empezar a buscar acuerdos, ni unos quieren envenenar personas ni los otros generar desempleo, todos deberíamos empezar a trabajar en buscar puntos en común y consensos, entre 100 y 1000 hay 900, y trabajar en modificar las formas de producción hacia una agricultura más respetuosa del medio ambiente es una opción responsable y que permite acortar los límites territoriales entre unos y otros.

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