Correo de Lectores: Carta Abierta

Con el mayor respeto me dirijo a los lectores de este prestigioso diario para manifestar mi indignación ante las injustas acusaciones que recibió la Licenciada Mabel Aby Akar por parte de profesionales de La Unidad Sanitaria La Peregrina. En cuanto que dicha profesional de la salud presta sus servicios desde hace muchos años en ese lugar, llevando a cabo en forma fehaciente su labor, con la calidez humana que lo caracteriza y es lo que falta en los centros de salud para con los pacientes, que muchas veces se vuelven a su casa sin ser atendidos como corresponde.
Si para estos profesionales, la atención que la Licenciada hace con el equipo de salud Rural yendo a los barrios desprotegidos y olvidados para realizar controles de enfermería y detectando muchas veces patologías e indicándoles el camino a seguir y donde recurrir, darles un consejo una palabra de aliento, contribuyendo con un granito de arena al bienestar de un ser humano vulnerable muchas veces por la desidia y el abandono de los que realmente tienen que poner de su parte para revertirles su situación, llámese políticos médicos, organizaciones, etc.
Si todo esto es considerado ejercicio ilegal de la medicina, creo que hay muchos que erraron el camino de su profesión, yo soy una trabajadora de la salud y desde mi lugar de trabajo muchas veces uno se encuentra con diferentes realidades que las tiene que resolver de la mejor manera, la enfermera es la que tiene bajo su responsabilidad el cuidado y el bienestar del paciente tanto hospitalario como ambulatorio.
Me consta que esto es lo que hace a diario y con mucho sacrificio Mabel Abi Akar, he visto a personas llegar preocupados y después de hablar con ella salir ya contenta por haber entendido una receta médica o saber cómo tomar la medicación, ya que en el centro de salud no tuvo la explicación debida o directamente no saben leer, curó una herida colocó una vacuna o simplemente les trajo un turno.
Como última reflexión, esta carta la realizo por que a diario veo las injusticias en todos los ámbitos y la mayoría de las veces en lo laboral por lo que el daño moral que se realiza en perjuicio de cualquier persona no tiene reversa, lo hablo desde mi propia experiencia.
La sociedad toda últimamente está muy enferma y necesita de personas que realmente trabajen con la hidalguía de bien, poniendo los valores en alto y al servicio de los demás trabajando codo a codo no tratando de denigrar o pisar la dignidad del otro.
Sino daremos razón cuando dicen que el “mayor depredador es el hombre”.
Por una sociedad justa con los que trabajan al servicio de los demás y en la revalorización del trabajo de Enfermería y de la Licenciada Mabel Abi Akar.
Espero contar con su apoyo moral querido lector de La Gloria de la Peregrina.
Reciban un cordial saludo.
Gabriela W. Orrego Matricula Profesional Nº 3457.

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