Nuevos desafíos en materia de Seguridad

policia localNuestra zona sufrió un abandono general en los últimos años, principalmente por parte del municipio, el primer escalón del estado, el recurso más cercano para el vecino y el ámbito en el cual se deben receptar los problemas, formular los diagnósticos y dar la primera respuesta y en caso de ser necesario elevar los requerimientos que correspondan a otros estamentos de la Provincia o la Nación.

Si el Municipio abandona su rol el vecino queda desprotegido y en materia de seguridad el abandono ha sido notorio, no sólo desde la falta de diagnósticos y respuestas, sino que tampoco se escuchó a los vecinos.
En junio de 2014 se puso en marcha el Comando de Prevención Comunitaria, con este Comando se centralizó el patrullaje de todo el Partido de General Pueyrredon, en ese momento se vaciaron las comisarías y el personal de patrullaje y los móviles pasaron a depender de ese comando, en nuestra zona no funcionó. Los móviles se ausentaban muchas horas para hacer el recambio en Mar del Plata, los policías no conocían nuestros barrios, ni las calles, ni las principales problemáticas y sin más dijeron que Sierra y Batán debían seguir funcionando de acuerdo al viejo modelo porque eran “islas” y así estábamos bien. No estábamos bien, en todo caso no estábamos tan mal.

En ese momento desde diversos sectores se anticipó que no funcionaría el Comando, se anticiparon los problemas y defectos del sistema, no escucharon y luego simplemente volvieron para atrás, lo cual no hubiera sido malo, nunca es mala la humildad de reconocer los errores y corregirlos, lo bueno hubiera sido que esa decisión se hubiera acompañado de otras soluciones para la zona, alarmas comunitarias, cámaras, la formación de redes de alerta, y el cumplimiento de un reclamo permanente de la zona, más personal y más móviles. Pero siempre quedamos últimos en la lista del reparto.

No nos tocó una sola cámara, no ampliaron la planta de personal, nunca pudieron poner en funcionamiento el destacamento de La Gloria, a pesar de estar profusamente justificada su creación y como si fuera poco determinaron que también quedáramos por fuera del área de trabajo de la Policía Local.

La Policía Local es una fuerza de la Policía de la Provincia, como son la Policía de Seguridad, la Buenos Aires 2, los bomberos de policía o el Grupo Halcón, lo que diferencia esta Policía Local de esas otras fuerzas es que tiene una mayor incidencia de los municipios, tanto en el nombramiento de su jefe como en la formación del personal pero fundamentalmente en la estrategia de trabajo. Volviendo al inicio de esta nota no es errado pensar que es el Municipio, a través del intendente y sus funcionarios, quién tiene más cercanía con los problemas de la gente y por ende una visión diferente, seguramente más integral de la seguridad, por eso se entiende que es una policía de proximidad, proximidad al vecino.
Acá esa lógica no funcionó, sea por una visión distorsionada de la realidad, por un alejamiento de la gente, por falta de ideas, o simplemente por desidia, lo cierto es que por ahora no funcionó, y no sólo en nuestra zona donde simplemente nos dejaron afuera, en forma inconsulta, como si no tuviéramos espacios públicos dignos de ser cuidados para los vecinos y amplios sectores que requieren de una mayor prevención y presencia del estado; tampoco funciona en el resto del Partido de General Pueyrredon, donde aún nadie entiende el plan, si es que hay uno y fallan los diagnósticos tanto como los programas.

Lo cierto es que en materia de seguridad vendrán por delante grandes desafíos, las nuevas gestiones tanto del municipio como de la provincia deberían comprometerse con el tema, generar una política planificada seria y abrirse a escuchar a los vecinos, porque hasta ahora los resultados no fueron positivos; en los últimos años en General Pueyrredon se duplicó la cantidad de personal en materia de prevención, los móviles y los recursos logísticos, pero el servicio sigue siendo el mismo o peor; y en particular en nuestra zona se mantuvo el mismo número de efectivos y la misma cantidad de cuadrículas, a pesar de que se multiplicaron varias veces los residentes permanentes, los comercios y las actividades estacionales, como si hubiera ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.
Por ahora deberemos seguir atentos los vecinos, porque tal vez no estemos mal y tengamos el índice delictivo más bajo, pero siempre vamos a querer estar mejor.

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