EDITORIAL: Mejor crecer juntos

En el último mes si hay algo que no faltó en la zona y en la agenda de la delegada fueron las reuniones. De todas formas no es la idea referirnos a la Dra. Marinier, ya que ella misma dejó claro en la primera entrevista que le hicimos que su especialidad son las relaciones públicas así que esto no debe sorprendernos. Además hace horas en una reunión aclaró que tiene tiempo porque “el trabajo en la delegación está organizado y se está haciendo”, sólo esperamos que así sea.

En realidad, al referirnos a las reuniones que se están haciendo, queremos detenernos en los vecinos, sus categorías y el tiempo que les dura el entusiasmo por participar.

Hace pocos días, vino un vecino, muy correcto, amable y criterioso, a plantear que tiene una cabaña que alquila y que su vecino que está construyendo provoca molestias y ruidos en horarios inapropiados, “¿No se podrá gestionar un reglamento como hay en otros lugares turísticos, donde las obras no se pueden hacer en verano o al menos restringir los ruidos en determinados horarios?” nos preguntó.

La verdad que tal vez sí se podría, pero, y siempre tenemos un pero, la obra de su vecino va durar este verano no toda la vida, en cambio él, va a tener todos los veranos algún turista escuchando música, chapoteando en la pileta o haciendo asado de lunes a viernes mientras él trabaja. Algunos lo sufrimos en carne propia, no saben lo que es tener una casa al lado que se alquila en verano, esos sonidos y ese olorcito a asado que nos recuerda que tenemos que trabajar mientras otros vacacionan y se olvidan por completo de los kilos y del colesterol. El vecino, no sólo no se enojó por el comentario, estuvo de acuerdo, lo entendió, le pareció razonable.

Acá el individualismo podría redundar en un gran perjuicio para muchos, no nos vamos a cansar de decir que vivimos en un lugar donde cada vez más nos sustentamos del turismo y el excursionismo. La tolerancia, es la base del crecimiento de zonas como esta y el crecimiento de unos siempre redunda en mejoras para otros, más trabajo, más infraestructura, mejor calidad de vida.

Los emprendimientos laborales, sobre todo los comerciales o turísticos, surgen como iniciativas individuales, pero sólo pueden sustentarse en el tiempo y crecer cuando se apoyan en lo colectivo. Para eso sirven las reuniones, al menos cuando se logra consenso en los objetivos primero y después, en los caminos y los medios para alcanzarlos.

 

Miriam Leo
Directora
miriamleo@gruposierra.com.ar

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