Dos ex empleados de la delegación a Juicio Oral

alveoliteEs en el marco de la causa que investiga el accionar del exfuncionario durante un procedimiento que tuvo lugar en 2013. Otros dos trabajadores del área sí irán a juicio oral. La Fiscalía de Delitos Económicos apelará ante Casación. Sin embargo los dos inspectores que actuaron, Gustavo Tonello y Mónica Bargas irán a juicio oral.

Luego de que la Fiscalía de Delitos Económicos apelara la decisión de la Jueza de Garantías Lucrecia Bustos de sobreseer al exsubsecretario de Control Adrián Alveolite por las acusaciones de “abuso de autoridad” y “falsificación de instrumentos públicos” y desestimar el pedido que habían presentado de elevación a juicio, finalmente la Cámara de Apelaciones y Garantías ratificó el sobreseimiento de Alveolite, aunque sí dispuso la elevación a juicio de la causa en relación a los otros dos empleados implicados: Gustavo Tonello y Mónica Bargas.

Según adelantaron desde la Fiscalía al portal QUÉ DIGITAL, los funcionarios judiciales apelarán esta resolución ante la Cámara de Casación, ya que consideran –tal y como lo expresaron en la primera apelación- que hay “material probatorio suficiente” para demostrar en un juicio que existieron los delitos de “abuso de autoridad” y “falsificación de instrumentos públicos”.

En su momento, la jueza de Garantías Lucrecia Bustos había reparado en que tanto “el actuar de los inspectores Bargas y Tonello, como el de Alveolite no puede considerarse abusivo, ya que actuaron convencidos de que correspondía la clausura”. Esto, en relación a la denuncia presentada por una comerciante que alquila un local ubicado en Garay al 1200, clausurado en julio de 2013 por los tres funcionarios.

En cuanto a la investigación, la misma se inició en 2013 cuando dos mujeres, Alicia y Liliana Joaquín, denunciaron públicamente y luego ante autoridades municipales que una vivienda de su propiedad –ubicada en Alvear y Garay- había sido usurpada años atrás por un policía retirado, identificado como Vicente Pacheco, de 70 años.

En esa vivienda fue construido un local donde antes había un garaje. Y ese local, ubicado exactamente en Garay 1219 y donde se funcionaba el comercio de indumentaria “Carolina”, fue el que derivó en la denuncia contra Alveolite luego de haber sido clausurado por autoridades de la Subsecretaría de Control.

Lo que los propietarios denunciaron, en resumen, fue que pese a tener la habilitación vigente hasta diciembre de 2015 –tal como se exhibía en la oblea colocada en la puerta- los funcionarios Mónica Bargas y Gustavo Tonello clausuraron el local al asegurar que esa habilitación ya estaba vencida.

En ese contexto, y a partir de entender que el accionar de los funcionarios fue erróneo, la Cámara de Apelaciones y Garantías decidió revocar el sobreseimiento de Bargas y Tonello y hacer lugar al pedido de elevación a juicio que había sido solicitado por la Fiscalía. Por ese motivo, ambos deberán enfrentar el juicio oral.

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