Correo de Lectores: Respuesta a la niña que no sabía

Señora Directora de Nueva Sierra
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. para dar difusión a esta carta abierta, en virtud de una noticia que tomó una magnitud inusitada.
Es mi deber como ciudadana de una sociedad acostumbrada al consumismo y populismo, muchas veces utilizando los medios de comunicación de manera incorrecta, puede convertirse en un arma muy poderosa que dañen la moral y el buen nombre de las personas involucradas. Apelado a la trayectoria y seriedad de su prestigioso Diario me expreso en este caso para poner en consideración del lector mi relato.
Hace 12 años junto a mi marido emprendimos viaje, dejando nuestra familia nuestro pueblo natal, la provincia de Corrientes, llenos de esperanza e ilusiones por conocer una nueva ciudad de este bendito país Argentina, trasladados por la misma Empresa que da trabajo hasta el día de hoy a muchas familias de mi pueblo como lo hace también en esta ciudad, contribuyendo al bienestar de más de un centenar de familias del cual el 80 % son del país hermano Bolivia como así también con el movimiento económico genera productividad para los comerciantes de la zona; la actividad es frutihortícola.
A pesar de tener estudios secundarios completos y terciarios, que dejé al venir a Mar del Plata, no tuve privilegios por ser Argentina trabajé realizando diferentes tareas como armar cajas, despalillar frutilla, embalar frambuesa, en la cosecha de cereza frambuesa mora y arándano.
En el año 2007 nos pasan a otro lugar de trabajo que hasta el día de hoy lo llevamos a cabo; encargados del predio donde están las viviendas de los trabajadores, teniendo a cargo la gran responsabilidad de mantener el orden y la limpieza del predio que es extenso.
Es un trabajo arduo pero a la vez gratificador en lo personal, ya que es prácticamente una tarea social y humanitaria, se contempla la salud, resolución de conflictos, acompañamiento en todos los casos especiales. La empresa a su vez siempre los contempló y acompañó en mayor o menor medida en todas las situaciones.
Cuentan con una guardería donde están contenidos y cuidados todos los chicos para que no sean llevados al campo, con docentes que además les dan apoyo escolar a niños y adolescentes ayudándolos con los módulos y tareas. Además de contar con el programa para adultos “Fines” para terminar la primaria y secundaria.
Con la responsabilidad de hablar desde el conocimiento.

Particularmente me voy a referir a la noticia de “La niña que no sabía nada y la maestra la aprobó”
Haciendo eco de las voces de los estudiantes de esta comunidad y de los padres al sentirse mal por los dichos de esta alumna.
Todos se esfuerzan estudiando y la mayoría pasan de año sin llevarse ninguna materia, ninguno de los chicos de esta comunidad del frutillar específicamente, trabaja antes de los 18 años, sí muchas veces son llevados por los padres al campo a escondidas por la misma curiosidad de los hijos de ver cómo trabajan sus papas.
No son de bajos recursos, ni explotados y maltratados como se hace mención en el blog de la docente, que fue avalado por el director de la escuela Y DIFUNDIDO HASTA EN LAS NOTICIAS INTERNACIONALES. Los padres cuando van a comenzar las clases les compran todo nuevo para su primer día de clases y se los ve felices, piden con anticipación los libros que van a ocuparse preocupan por su educación, por supuesto que como en todo hay excepciones pero mínimas.
La alumna de la noticia vive actualmente a pocos metros de la escuela, ya que los padres gracias a su trabajo pudieron construir su casa propia, hay varias familias que ya cuentan con lo mismo.
Algunos de los jóvenes que terminaron la secundaria ya están cursando estudios terciarios y universitarios, lo cual es un orgullo para sus padres, la empresa y especialmente para mí al haberlos visto desde pequeños transcurrir su vida y ahora son hombres y mujeres de bien. Por eso vuelvo a reiterar todo lo que expuse, es la realidad y es comprobable.
No juzgo lo pedagógico, la militancia o el referente utilizado por la docente, yo inicie la carrera de Psicopedagogía y se perfectamente las diferentes corrientes los diferentes pensadores y mucho más.
Lo que sí considero, es que se hizo un juicio y una lectura apresurada del escrito de la menor y lo más grave no se corroboró antes de ser publicado en todos los medios, causando un daño colateral. Y de alguna manera se está jugando con los buenos sentimientos de miles de personas que se conmovieron con la historia.
Para terminar hago una reflexión, se me acusó directamente con nombre en el mismo escrito, haciendo referencia que llegan “camiones con donaciones” que no es verdad, sí muchos particulares han dejado muchas veces bolsas con ropa, toda de segunda mano, que fue repartida siempre de forma justa y equitativa considerando al que haya llegado último por considerarlos “más necesitados”. Años anteriores trabajé con una ONG que también traía ropa que le donaban la gente, actuando de la mima forma.
La conciencia la tengo muy tranquila, soy católica y ferviente seguidora de Jesús, creo en la justicia divina y eso me enseña todos los días que tengo que obrar con la verdad, sin hacer daño a los demás. De los juicios o prejuicios y fabulaciones de los demás no me puedo hacer cargo.

Con respeto

Graciela Wilma Orrego

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