«Podría haber terminado todo en un gran incendio forestal»

Como ocurre todos los años, cientos de familias pasaron el día de Navidad en Laguna de los Padres pero, esta vez, en medio de un gran descontrol: la ausencia de guardias forestales que se habían adherido al asueto y la falta de un operativo de prevención que tendría que haber sido diagramado por el municipio generó que los visitantes encendieran fuego en lugares no permitidos, entre pastizales de más de un metro de altura. En consecuencia, desde el mediodía del domingo, después de sofocar un incendio en la Reserva Forestal, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres junto a efectivos de la Seccional 14ta. debieron permanecer en el lugar para controlar y evitar nuevos siniestros.

En diálogo con 0223.com.ar, el Jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres, Javier Ghigliazza, aseguró que los festejos navideños en la Laguna transcurrieron en medio de “un gran descontrol”. Según dijo, ellos recién pudieron advertir el panorama de “desorden” cerca del mediodía del domingo, cuando el personal del cuartel fue convocado debido a que se había iniciado un incendio en el sector. “Apenas ingresamos con el autobomba vi que el pasto estaba con más de un metro de largo, algo que en esta época es muy peligroso, y que la gente estaba haciendo asado en cualquier lugar, estuviera o no permitido, pero seguimos de largo porque debíamos apagar el fuego. Una vez sofocado el foco ígneo, ya más tranquilos, nos dimos cuenta de que no había guardias forestales ni nadie que pusiera algún tipo de control a la situación”, relató.

Ante esas circunstancias y teniendo en cuenta que los bomberos no tienen poder de policía, explicó, él mismo se hizo presente en la Comisaría 14ta. para solicitar la colaboración de un efectivo y así poder ordenar a las familias presentes. “Por suerte, con buen criterio, nos acompañó un móvil y allí nos quedamos, organizando un poco”, completó.
Para Ghigliazza, el hecho de que “ni la municipalidad, ni los guardias forestales hayan previsto lo previsible” fue “una locura” ya que “podría haber terminado todo en un gran incendio forestal porque hay gente a la que no le interesa prender el fuego debajo de un árbol caído, pero también hay otros que ni siquiera saben qué riesgos corren al hacer eso”.

En ese sentido, sin ocultar su malestar, el Jefe de Bomberos lamentó que “nadie haya tenido en cuenta lo que era previsible” ya que todos saben que en días festivos se llena el lugar. “Si en días normales hay guardias, ¿cómo no los iba a haber en un día como este, que viene una masa de gente a comer un asado?. En un momento, llamé al delegado Juan Carlos García para contarle la situación y me dijo que no podía hacer nada. Nosotros somos voluntarios por elección y estamos dispuestos a hacer nuestro trabajo en cualquier momento, pero hay gente que cobra importantes sueldos, y nadie está en contra de eso, pero que se lo ganen”, expresó.
Asimismo, consideró que “ya que se gastó una fortuna en alambrar la Laguna, al ver que no había nadie para controlar, debieron haber cerrado las tranqueras”.

“Solamente nosotros sabemos lo que nos cuesta mantener el cuartel al día y el 25 de diciembre en la Laguna se hizo una recaudación millonaria pero nadie fue a trabajar. Esto fue una bomba de tiempo y nadie tuvo en cuenta las consecuencias”, sentenció.

Deja un comentario

Tu email no será publicado

A %d blogueros les gusta esto: