“La Sociedad de Vecinos no está para cumplir con las tareas municipales”

Tras la caída de una rama de un árbol ubicado sobre la avenida Argentina, en pleno centro comercial de Sierra de los Padres y que esto originara que a los pocos metros y minutos chocara contra un auto una de las 4×4 0 kilómetros que recibió la policía, Nueva Sierra quiso saber qué hacía y qué pensaba al respecto la Sociedad de Vecinos. La respuesta no se hizo esperar, se despegaron de lo ocurrido y le apuntaron al delegado Juan Carlos García.

A días de que una rama de un árbol se desprendiera y cayera en pleno centro comercial de Sierra de los Padres, Nueva Sierra dialogó con Jorge Soria y Ana Gelay, presidente y vicepresidenta de la Sociedad de Vecinos, respectivamente, y con Claudia Roldán miembro de la subcomisión de medio ambiente de esa entidad, quienes se despegaron de lo ocurrido y le apuntaron al delegado Juan Carlos García y aclararon que desde hace al menos dos años reclaman infructuosamente la remoción y reemplazo de algunos ejemplares secos y con riesgo de desprendimiento de alguna de sus partes. También dijeron que es responsabilidad del “estado municipal ausente” ocuparse de recolectar de la vía pública los restos de la vegetación desmembrada. Por otra parte, anticiparon que evalúan renunciar al convenio por contraprestación de servicios que reciben de la Comuna.

“La Sociedad de Vecinos no está para cumplir con las tareas municipales: si se cae un árbol, la responsabilidad es de la municipalidad”, aseveró Soria, quien se respaldó en dos notas que enviaron en marzo y en agosto de 2010 a la Municipalidad de General Pueyrredon advirtiendo sobre el “estado deficiente” que presentaban algunas plantas y que, inclusive, corrían “peligro inminente de caer sobre personas o vehículos”. Si bien en ambas misivas subrayaron el hecho de que los ejemplares se hallaban en un espacio de “altísimo tránsito” por ser la avenida Argentina “la única entrada y salida habilitada” al barrio, a la fecha, no se tomó ningún tipo de medida y las consecuencias ya son de público conocimiento.

Para el vecinalista, “los tiempos de los funcionarios municipales no son los tiempos de los vecinos”, pero, no obstante a ello insistió en que la entidad “no tiene por qué hacer el trabajo del estado ausente”. “El convenio por contraprestación de servicios que recibimos es de $ 13.940 -ahora está atrasado tres meses- y es muy limitado desde el punto de vista económico como para intentar siquiera hacer las tareas que le corresponden al municipio”, explicó.

En ese orden, especificó que “una de las obligaciones que tiene la Sociedad de Vecinos es realizar el corte de pasto en las veredas y, cuando la situación lo amerita, efectuar la recolección de ramas aunque, en realidad, esa es una tarea que le corresponde a la municipalidad”. Incluso, aseguró que de las tres maquinarias con que cuentan, apenas una se halla en condiciones: “El camión está roto desde hace tres meses y de los dos tractores, funciona uno”, detalló.
“Tuvimos promesas de que nos iban a proveer de otro vehículo viejo o usado como para poder cumplir un poco con la tarea de limpieza del barrio, pero en concreto, hasta ahora no tuvimos nada”, contó.

A su vez, Soria reparó en que con el dinero que les otorga la Comuna deben hacer frente a “los gastos de gasoil que cada vez está más caro y, encima, hay que ir a buscarlo a Mar del Plata en el auto particular de alguna persona”. “El beneficio que puede llegar a tener la Sociedad de Vecinos con ese convenio es nulo y, a la larga, terminamos gastando tiempo y recursos presentado reclamos por eso estamos pensando seriamente en renunciar a ese dinero”, anticipó.

Y reiteró: “La gente debe entender que nosotros no somos la Delegación Municipal y sólo nos vamos a dedicar a realizar todas las tareas que puedan ayudar a mejorar el barrio. Hay que reclamarle a quien corresponda, que es el estado municipal, para eso reciben recursos de los vecinos”.

LAS RESPUESTAS DE LA DELEGACIÓN Y EL MUNICIPIO SON NULAS
Más adelante, el vecinalista afirmó que las respuestas son “nulas” no sólo en relación al planeamiento del arbolado, sino también en cuanto a cuestiones vinculadas con el mantenimiento de las calles, la instalación de reductores de velocidad y el alumbrado público, entre otras.

“Si pedimos por la reparación de las calles, tiene que ser por contribución por mejoras y sucede que o no hay recursos o no hay vecinos en la cuadra entonces, no hay respuestas. Las luminarias no son satisfactorias dentro del barrio. Respecto del tema del gas -por el que tanto se ha luchado y se lucha- hemos recibido informaciones hasta por escrito de que tenía que abrirse un registro de oposición del 15 de enero al 15 de febrero pero, a través de contactos con la empresa, tenemos entendido que esos plazos son posteriores, o sea, no hay certezas de las respuestas que nos puedan dar desde la Delegación Municipal ni los funcionarios municipales”, disparó.

También señaló que otro punto crítico en el sector tiene que ver con la “inseguridad vial” ya que la colocación de reductores de velocidad es un ítem más que integra la lista de reclamos sin soluciones. “Pedimos permanentemente que se arreglara el paso del arco, donde propusimos que se retirara la rejilla en mal estado y se colocara en su lugar un reductor de velocidad pero, cuando vinieron los obreros de la Delegación Municipal, se negaron a hacerlo y dejaron lo que hay ahora”, reflejó.

En ese contexto, Soria admitió que la única audiencia que les concedió el intendente Gustavo Pulti tuvo lugar en marzo del 2010. Luego, a pesar de haber solicitado nuevas reuniones en reiteradas oportunidades, sólo lograron establecer un diálogo con “funcionarios del segundo o tercer nivel” pero, otra vez, “sin lograr ninguna solución a ninguno de los planteos”.

“Se impulsó a Sierra como un atractivo turístico pero, lamentablemente, debemos soportar la vergüenza de tener que recibir al turista con las calles rotas y llenas de basura, sin luces, etcétera”, criticó.

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A LA DELEGACIÓN
Por su parte, la vicepresidenta de la Sociedad de Vecinos de Sierra de los Padres, Ana Gelay, quien se encargó de realizar las gestiones ante las autoridades para que se concretara la extracción de árboles secos de las veredas del barrio, dio detalles de los obstáculos que debió sortear para avanzar con el pedido que, a la larga, no dio resultados.

“Hicimos el camino que nos pareció más prolijo: empezamos yendo a la Delegación Municipal pero el delegado nos dijo que debíamos hacer el trámite a través de Arbolado Urbano porque había que hacer la extracción y reposición de árboles de toda una avenida”, relató.

Frente a ello, agregó, “nos dirigimos a ese área y allí el director de Arbolado Urbano, Ing. Simón Caparrós, nos explicó que debíamos pedir una excepción a través del Concejo Deliberante porque se trataban de coníferas”. Al final, resumió, “el expediente que se inició por ese tema fue tratado por la comisión de Medio Ambiente del HCD y se determinó que le correspondía a la Delegación hacer el trabajo”.

“El propio García nos informó cuál había sido la decisión de la comisión de Medio Ambiente y hasta tenemos esperando desde el año pasado una donación de árboles que no son de tan gran porte para reemplazar a los actuales, pero hasta hoy no hizo nada”, advirtió por último.

Entrevista: Luciana Acosta/Miriam Leo

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