Columna de Opinión: Autoestima colectiva

Por Libertad Magenta

En días pasados, haciendo compras en el super una vecina nos decía “habría que hacer una reunión para protestar por las calles como hicieron los del Paraíso”, en otro sector de la Sierra se reunía la Sociedad de Vecinos con autoridades policiales y desde un grupo de w.app arengaban contra EDEA y planteaban las acciones a seguir. Será que en algún momento entenderemos que las acciones aisladas no van a resolver los problemas profundos y añejos que tiene nuestra zona.

Es un hecho que esas acciones convulsivas tienen respuestas igual de espasmódicas y cortoplacistas, si es que con suerte tienen respuesta. La reunión con la policía calma las aguas, porque al comisario del pueblo no le gusta el alboroto. La protesta en la Delegación pone a funcionar las máquinas, porque al Delegado no le gustan las cámaras. Y los reclamos a las empresas de servicios (llámense EDEA o Cooperativas) hacen que las obras lleguen, porque simplemente no quieren perder plata.

Pero lo cierto es que, como venimos diciendo desde esta columna, la única opción para nuestra zona es ser reconocida como municipio, manejar nuestros recursos, definir nuestras prioridades, conseguir obras para nuestra zona, todo con un común denominador LO NUESTRO.

Ningún Intendente va a tener nunca como prioridad LO NUESTRO, nuestras obras, nuestras necesidades y es un hecho con más de 100 años de antecedentes. Lo veremos en estas elecciones y podremos observar que ya no cuidan ni la retórica, ya nadie habla de General Pueyrredon, hablan de Mar del Plata-Batán, literal y drásticamente nos desaparecieron del mundo.

En este contexto se plantean infinidad de preguntas: qué estamos esperando para salir a encolumnarnos detrás de un único y contundente reclamo, por qué no ponemos las energías desperdigadas en cientos de reclamos individuales o colectivos en un mismo objetivo, qué pasa con nuestra autoestima colectiva cuando nos ningunean, bastardean y hasta desaparecen.

En psicología la autoestima colectiva se puede interpretar como amor por lo que es propio y la autoapreciación del lugar en donde se nace o en donde se vive. Es la percepción emocional más profunda que las personas tienen de su entorno vital.

Con autoestima colectiva se pueden obtener propósitos inalcanzables cuando faltan los demás factores. La autoestima colectiva nos hacen sentir orgullosos por lo que tenemos; por lo que es propio; nos permite enfrentar retos individuales y colectivos con entusiasmo. No es difícil caer en la tentación de negar la Sierra, como Pedro a Jesús, y tendríamos que sentirnos avergonzados por la baja identidad social y la falta de pertenencia al territorio.

Necesitamos muchas dosis de autoestima colectiva.

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