Correo de Lectores: “VADA A BORDO, CATZO”

No hay dudas que la laguna de Sierra de los Padres es un paisaje hermoso que se disfruta, y mucho. Los árboles, la vegetación, los pájaros, la tranquila superficie del agua y el viento que la barre, invitaban a dar un paseo en bote (chinchorro) que se ofrecían en alquiler en las instalaciones del Club de Pesca.

Estaba con mi mujer, mi hijo y su novia. Después de convenir el precio con el encargado, nos trajo unas “imitaciones” de salvavidas, los cuales nos llevo 15 minutos desatarle los antiguos nudos marineros que poseían, vaya a saber desde que década del siglo pasado. Finalmente, conseguimos atarlos a nuestros cuerpos, mirando con recelo algo por el cual habíamos pagado previamente, en nuestra inocencia y confianza… costuras rotas y perdiendo el material interno a través de estos orificios.

Subí al bote, descascarado, oxidado y con remiendos en las maderas que servían para sentarse… y hasta con un tornillo en el sitio exacto donde deposite el orificio terminal de mi tubo digestivo (reconozco que lo solucioné dándole vueltas a la madera que hacía de asiento y pude dedicarme a remar, aunque claro, se salía cada diez remadas…)

¿Por qué subí??? Creo que por las ganas de disfrutar de la laguna por un lado, y porque ya había pagado unos buenos pesos por el otro (no estoy muy seguro del orden de importancia que les asigné). Pero bueno, el bote no hacía agua y salimos, por supuesto que sin alejarnos demasiado de la orilla.

En determinado momento, se rompieron las cuerdas que me ataban a mi salvavidas, dado que yo era el remero. Decidí entonces probar la flotabilidad del mismo, y lo arrojé al agua. Ni siquiera flotaba, se hundía…

Cuando regresamos, el encargado respondió a nuestras quejas con un típico modismo argentino: “y bue, es lo que hay…”

Chantas e irresponsables hay en todo el mundo, sin duda. Pero en algunos países hay quienes gritan “VADA A BORDO, CATZO” (vaya a bordo, carajo!) y procuran ponerle un correctivo al irresponsable, como lo hizo la capitanía de puerto al Comandante del Crucero Costa Concordia. ¿En Argentina sería igual?

Envío este aporte para ver si alguien controla esos botes. Pero claro, seguro que la jurisdicción del que lee esto, termina diez metros antes y nadie va a hacer nada… hasta que pase una desgracia que no pueda taparse y entonces, sí. Todos se desgarran las vestiduras.
Dr Carlos R. Cengarle

NdeR: Luego de recibir la primer nota, solicitamos la autorización del autor para publicarla, su respuesta fue aún más contundente, tanto, que era un desperdicio no publicarla.
HABLEN SOBRE LA GAMBARRUSA
Sra Directora Miriam Leo:
Agradezco en primer lugar su pronta respuesta. Por lo menos uno siente que ya no es “la voz del que clama en el desierto”…
Creo que los medios de comunicación también son una forma de ejercer la democracia. Cuente con mi total autorización para que sea publicada mi nota y mis datos personales – incluso mi correo electrónico -, pues creo que esa es la forma que tiene el ciudadano común, para expresar su indignación ante la falta de controles mínimos que debe haber en los espacios de uso público.
Quizá el tema se merezca que algún fotógrafo de ustedes, haga un relevamiento en el lugar y sugiero que también hablen sobre la gambarrusa que me quedé impresionado de la extensión que ha tomado.
Es nuestro deseo que se origine una sana polémica y que redunde para beneficio de todos con hechos.
Permítame enviarle un abrazo en mi nombre y el de mi familia.
Dr. Carlos Cengarle
61 años – Médico
Ciudad de Buenos Aires
carlosrenatocengarle@gmail.com

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