Este cuento ya lo contamos una vez y en circunstancias muy distintas, pero las cosas que ocurren a veces nos llevan a releer y recordar y volver a contarlo. Además como dice “la Legrand” el público siempre se renueva y nosotros agregaríamos crece, ya que hay muchos vecinos nuevos que llegaron a la zona en los últimos años.
Había una vez un ratón, que mirando por un agujero en la pared, ve al granjero y su esposa abriendo un paquete.
Sintió emoción pensando qué era lo que contenía. ¿Qué tipo de comida puede haber allí?
Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una ratonera!!!
Fue corriendo al patio de la Granja a advertir a todos:
«Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!!!». Continuar leyendo: Editorial: Guarda con las tramperas



















