Primeras Comuniones y Mensaje de Navidad

La inauguración del árbol de Navidad, se presta a un acto de oración familiar. Independientemente de su origen histórico, el árbol de Navidad es hoy un signo fuertemente evocador, bastante extendido en los ambientes cristianos.

 

MENSAJE DE NAVIDAD
La inauguración del árbol de Navidad, se presta a un acto de oración familiar. Independientemente de su origen histórico, el árbol de Navidad es hoy un signo fuertemente evocador, bastante extendido en los ambientes cristianos; evoca tanto el árbol de la vida, plantado en el jardín del Edén, como el árbol de la cruz, y adquiere así un significado cristológico: Cristo es el verdadero árbol de la vida, nacido de nuestro linaje, de la tierra virgen Santa María, árbol siempre verde, fecundo en frutos. El adorno cristiano del árbol, según los evangelizadores de los países nórdicos, consta de manzanas y dulces que cuelgan de sus ramos.
Se pueden añadir otros «dones»; sin embargo, entre los regalos colocados bajo el árbol de Navidad no deberían faltar los regalos para los pobres: ellos forman parte de toda familia cristiana.
La comunidad parroquial los invita a sumarse a las celebraciones de estas fiestas, con el deseo de que el Niño Jesús esté presente en cada una de sus familias en esta Noche Buena, los ilumine y los colme de bendiciones.

 

PRIMERAS COMUNIONES


El domingo 20 de noviembre la Iglesia de nuestro barrio se llenó de niños y sus familias. El templo estaba colmado de flores blancas y amarillas, y había un hermoso clima festivo. No era para menos, un grupo de once jóvenes y niños de la comunidad recibían su Primera Comunión. Como es de imaginar todos estaban muy elegantes, de punta en blanco y aunque se trataba de una celebración se los podía ver nerviosos y ansiosos, ya que estaban a punto de concretar ese momento para el que se habían venido preparando los dos últimos años. Fue entonces que en el desarrollo de la Santa Misa, el Padre Alberto suministró la Sagrada Eucaristía al jubiloso grupo. Así recibían por primera vez el Cuerpo de Cristo, junto al fraternal deseo de todos los presentes para que ese encuentro con Jesús, sea fuente de luz en el camino de sus vidas.
Esto marcó el final de un proceso catequístico, pero la Primera Comunión no es el final, es el comienzo de una etapa en el proceso de iniciación cristiana, por lo tanto no los despedimos ya que nos seguiremos viendo y trabajando en comunidad.

FELICES FIESTAS
Antonio Villagra

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