La zona necesita un Banco

EL BANCO PROVINCIA DICE QUE EL CAJERO NO REGISTRA DESPERFECTOS REITERADOS

Hace 17 años, cuando se inauguraba el cajero en Sierra, en el entonces único y flamante Paseo del Cedro, fue una alegría, un avance, parecía que había llegado un banco.
Realmente era para alegrarse en ese momento, pero 17 años después, las cosas cambiaron y mucho, miles de familias se instalaron en la zona, al menos 9 paseos comerciales, cerca de 100 complejos de cabañas, un sector agrícola que sigue creciendo, sólo por nombrar algunas variables, y seguimos sólo con ese cajero, que la mayoría de las veces o no funciona o no tiene plata, sin embargo ante los reiterados pedidos de vecinos de diferentes sectores incluso con firmas, muchas notas en medios locales y de Mar del Plata, las respuestas son nulas, o lo que es peor son basadas en cálculos erróneos.
Una de las últimas gestiones la realizó el Diputado Provincial Juan Manuel Cheppi ante el pedido de Miguel Capilla y otros vecinos, la respuesta del Banco de la Provincia de Buenos Aires fue que conforme al estudio realizado por el área de “Inteligencia” Comercial, el Cajero instalado en la localidad tiene un nivel transaccional levemente inferior a la media del banco “y no registra desperfectos técnicos reiterados”.

Pagar las cuentas en la zona es una aventura, la mayoría de las veces para retirar un poco de dinero de un banco o un cajero hay que ir a Mar del Plata, esto le pasa a residentes, comerciantes, empresarios y también a los turistas.

Se supone que tanto el Banco de la Provincia como el Nación, están no sólo para hacer negocios con grandes carteras de clientes, también para brindar servicios justamente en lugares donde el negocio no es tan atractivo para la banca privada.

Las gestiones no están agotadas, hay vecinos gestionando ante varios funcionarios la posibilidad de conseguir una sucursal del Provincia o del Nación, pero es tiempo que todos, sobre todo las instituciones de la zona, se pongan las pilas para hacer el reclamo de manera firme, unificada y contundente, de lo contrario nos van a seguir tomando el pelo.