Seguridad: Otra vez los robos

Luego de varios meses de calma y de hechos con acciones positivas de la policía, con aprehensiones en flagrancia y allanamientos positivos, durante el último tiempo diversos hechos delictivos se produjeron en la zona, al menos seis el mes de julio, y aunque en principio puede estimarse que todos fueron de menor cuantía, dado que no se denunciaron hechos calificados sino escruches y daños menores, el número tiende a marcar una tendencia y un determinado modus operandi que generó gran preocupación en los vecinos. Aún con esta preocupación latente no ha habido vecinos que puedan aportar datos sobre los hechos; nadie vio, ni escuchó nada, no se conocen vehículos sospechosos, mirones, ni movimientos extraños, toda esta situación dificultó las investigaciones y aunque no se esperan mayores resultados si se esperaría una actuación más diligente de las fuerzas de seguridad en la zona.

Este tipo de eventos siempre sirvieron para prender las alarmas de los vecinos y de la policía pero lejos de eso se nota cierta quietud, la comisaría está en estado de abandono en cuanto a personal y móviles y el único móvil que llegó es una Toyota usada, modelo 2014, que en la Comisaría se estarían ocupando de “acomodarla”. Una muestra más del abandono al que nos tienen acostumbrados, llegaron 20 patrullas nuevas a Mar del Plata y a la zona mandaron una destartalada para arreglar, cuando desde hace meses no llega una caja chica, eso no es una solución sino un nuevo problema.

POLICIA CON BOZAL
Mientras en la zona y en todo el partido de General Pueyrredon sube el delito, a pesar de lo que dicen las falsas estadísticas de la Departamental, y en momentos en donde debería generarse un mayor estado de certeza, en lugar de dar espacio al rumor y la ignorancia, la policía en todos los niveles tiene un bozal mediático y está lejos de los vecinos.

Todas estas son decisiones ministeriales, desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires se toman estas definiciones, la distribución de los recursos o la falta de los mismos, así como la de dejar callada a la policía, son órdenes expresas que se dan desde el desconocimiento de un escritorio en la ciudad de La Plata.

Pero debería dejarse en claro que la comunicación en materia de seguridad, no es una cuestión de morbo, no se trata de publicitar hechos o generar relatos, no se debe hacer de manera que genere miedo ni falsos espejismos a los delincuentes, se trata de comunicar a la población la necesidad de estar alerta, de una comunicación para la prevención. Hoy nuestra zona necesita que los vecinos nos cuidemos entre todos, que tengamos al 911 y a la comisaría en el discado automático y no dudemos en llamar ante situaciones que pudieran parecer sospechosas, porque los recursos son escasos y estamos huérfanos, eso es lo que no nos cuentan.