Alacranes: Prevenir pero no alarmar

Los pequeños alacranes o escorpiones que en general aparecen en nuestra zona, en la gran mayoría de los casos, se trata de ejemplares de Bothriurus flavidus, que afortunadamente, no reviste peligrosidad para las personas. Se trata de animales de hábitos nocturnos, más visibles, justamente, en épocas de primavera y verano.
El sudeste bonaerense tiene sus especies de escorpiones características pero ninguna de ellas reviste peligrosidad para los seres humanos, su veneno posee efectos leves en las personas y por ende no requiere suero específico ya que solo se procuran tratamientos locales y observación médica del paciente por si no ocurre shock anafiláctico por si se tratara de alguien alérgico.
El tamaño de un ejemplar adulto “no supera los 35 mm de longitud, es una especie poco agresiva que durante el día, como todos los de su grupo, yacen ocultos descansando bajo objetos caídos o rincones y de noche salen a comer o a reproducirse. A veces se los encuentra circulando a pleno sol pero suele deberse a circunstancias de quedar expuestos al ser removido su lugar de refugio (troncos caídos, ladrillos, arena, etc) y transitan buscando un nuevo refugio. Durante el invierno permanecen ocultos en el subsuelo, cavidades del terreno, grietas, escombros apilados, etc. Durante la primavera avanzada salen de sus escondrijos y se hacen visibles, sobre todo durante el verano.
QuÉ HACER EN CASO DE PICADURAS
En caso de picadura, sólo se recomienda poner en el sitio alguna compresa de frío para atenuar el dolor, colectar el ejemplar para identificar la especie e ir a un centro de salud para prevenir cualquier reacción secundaria del veneno, sobre todo en aquellas personas hipersensibles a los venenos de artrópodos y teniendo en cuenta que en niños y ancianos el efecto siempre puede ser mayor.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Las recomendaciones en cuanto a la prevención incluyen, aprender a reconocerlos correctamente para poder discernir entre los peligrosos y los que no lo son a los fines de evitar preocupaciones y malestares innecesarios cuando aparecen. También es prudente evitar la acumulación de leña, escombros u otros objetos que puedan servir de refugio cerca de las casas, sobre todo en aquellos domicilios donde la presencia de estos animales es habitual.

Deja un comentario

Tu email no será publicado

A %d blogueros les gusta esto: