Editorial: La Ley del contraste

¿Se acuerdan todavía de la cheta de Nordelta? A raíz de ella y de su estética visual y moral, el Psicólogo Gestáltico, Guillermo Leone, dio cuenta de qué aportes puede brindar esa rama de la psicología para entender la reacción de la cirujana que explotó las redes sociales.

Para comenzar, Leone explicó “la psicología gestáltica es una de las más de 200 líneas que hacen su lectura de la psiquis humana para ayudar a entender y ayudar al ser humano en su desarrollo hacia la plenitud”. Es decir, toma en cuenta la percepción “que es lo primero que el ser humano tiene” y a partir de ahí organiza la realidad en diferentes leyes que influyen en cómo ordenamos nuestro psiquismo.
Por ejemplo: “La Ley del Contraste, dice que percibimos contrastes, que tiene que haber un claro y un oscuro para que haya percepción”, por lo tanto “si se aplica a la parte psíquica de una señora que quiere diferenciarse del resto por la Ley de Contraste, es porque así cree que va a ser reconocida” dijo y agregó “aunque la realidad, que puede ser bastante desagradable para esta señora, es que somos todos iguales”.
A esto se le suman los condicionamientos culturales: “Nuestra cultura nos vende mucho esto: diferénciese del otro, sea mejor”, también se explica desde la psicología infantil “los niños siempre quieren ser vistos aunque no siempre sucede”, como resultado “por diferenciarse a veces se cae a lugares bastante lamentables”.

“¿Cómo puedo mostrarle al mundo que soy diferente? Hablando mal de otros, por contraste voy a ser más bueno”, explicó el psicólogo y ejemplificó “si el otro es grasa, yo soy fino, si el otro es maleducado, yo soy educado, porque yo lo estoy denunciando y estoy del lado opuesto”, dijo el especialista.

Si nos ponemos a pensar esta ley de contraste podría aplicarse a muchísimos temas que nos atraviesan en la actualidad. Si digo que el otro es corrupto se supone que yo no lo soy.

Dicen que encontrarles defectos a las personas, las cosas y podríamos agregar los grupos, es fácil, que cualquier tonto los puede encontrar. No se requieren habilidades para eso y si se trata de alguien negativo incluso puede ver defectos donde no los hay.

Lo que es difícil, es encontrar los valores y habilidades, para esto se requiere de carácter e inteligencia, de espíritu positivo y líder. Estos son los que ayudan a los grupos a crecer y fortalecerse para alcanzar objetivos comunes.

UN CUENTO “ASAMBLEA EN LA CARPINTERÍA”

“Cuentanque en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia. Pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y además se pasaba el tiempo golpeando.El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado la garlopa. ¿Por qué? hacía todo su trabajo en la superficie. No tenía nunca profundidad en nada.

La garlopa aceptó a su vez, pero pidió la expulsión del tornillo. Adujo que había que darle muchas vueltas para que al fin sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también. Pero a su vez pidió la expulsión del papel de lija. Hizo ver que era muy áspero en su trato y que siempre tenía fricciones con los demás.
Y el papel de lija estuvo de acuerdo, a condición que fuera expulsado el metro, que siempre se pasaba midiendo a los demás con su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entro el carpintero, se puso el delantal y fue al banco para iniciar su trabajo. Utilizó el martillo, la garlopa, el papel lija, el metro y el tornillo. Finalmente la tosca madera inicial se convirtió un lindo mueble.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación, fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho y dijo “Señores, ha quedado demostrado que tendremos muchos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos más en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”. La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, contundente, la garlopa suave, eficaz.

Se dieron cuenta que el tornillo tenía habilidad para unir y dar fuerza, y el papel lija era especial para afinar situaciones y limar asperezas. Y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces un equipo capaz de ayudar a producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de poder trabajar juntos.”

Cuando en una empresa, o un hogar, club o asociación, sus miembros gastan su tiempo buscando defectos en los demás, la situación se vuelve densa y negativa. Y amenaza a la larga con su disolución.

En cambio cuando las energías son enfocadas positivamente a encontrar sus mejores valores individuales, cuando tratamos con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es ahí donde florecen los mejores logros.

Entonces qué, pa’lante! Que en la cancha se ven los pingos.

Miriam Leo
miriamleo @ sierradelospadres.com.ar