Una jauría atacó ferozmente a una vecina de Santa Paula provocándole graves heridas

El domingo 19 de agosto, alrededor de las cinco y media de la tarde, Ana Lucía Méndez, vecina de toda la vida de Santa Paula, caminaba hacia su casa, cuando una jauría la atacó repentina y ferozmente, terminó hecha un ovillo en el suelo mientras varios vecinos con palos intentaban sacarle de encima ocho perros que no dejaban de morderla. Hacía unos minutos que había dejado a su hijo con el padre, parece que siempre entre lamentos hay algo para agradecer. Cuando los vecinos pudieron alejar un poco a los animales, la levantaron y la entraron a una casa.

Pasaron cuatro días y todavía no siente su pierna derecha, desde el domingo peregrina de un lado a otro para que le tomen una denuncia, para que zoonosis se lleve a los perros, para que le den un certificado donde conste que las heridas son realmente graves. Ir a realizar los preventivos en el IREMI, las curaciones día por medio en el CAPS La Peregrina, todo esto dolorida y con miedo a salir a la calle.

“Zoonosis se llevó solamente cinco perros, no sabemos dónde están los otros, pero ya nos confirmaron que la semana que viene los vuelven a traer.” cuenta Luci indignada, “Estos perros son malos, hace tiempo que los vecinos se quejan y denuncian para que no los tengan sueltos pero los dueños no escuchan, si hubieran agarrado a un chico sencillamente lo destrozan.”

Los animales a los que la atacaron son de la familia Bartoló y ya muchos vecinos se quejaban porque son muchos están casi siempre sueltos y en manada adquieren un comportamiento más agresivo.

“Realmente pienso en salir a la calle y siento pánico y cuando supe que zoonosis va a traerlos de nuevo al barrio, me pareció una falta total de responsabilidad, yo no sé cuánto tiempo me va a llevar recuperarme, a nivel salud, porque sigo con curaciones, un músculo que hay que recuperar, ya me derivaron a un cirujano plástico y también psicológicamente, porque recordar a esos perros todos encima mío mordiendome y tirando es una impresión horrible que no me puedo sacar de la cabeza.”

TENENCIA RESPONSABLE
Este es un tema recurrente, incluso en estas páginas, Ordenanzas, reuniones en el Concejo Deliberante con vecinos, vecinos en los barrios, y después viene la que parece ser la grieta. Algunos creen que cuando alguien dice los perros en sus casas con sus dueños, ese alguien es un desalmado que odia a los animales. Y están los otros, que cuando alguien se ocupa de atenderlos o defenderlos, ese alguien, es el loco de los perros.

Pero no hay grieta, hay derechos y obligaciones, los que aman a los perros y quieren tener uno o diez, tienen que asumir la obligación de tenerlo o tenerlos entre las cuatro paredes de su casa, no en la calle, porque después pasan estas cosas, porque además los que lloran porque fulano o mengano atropelló a un perro ¡pobrecito! y lo dejó ahí, no piensan que en una maniobra por esquivarlo pudo ocurrir un accidente mayor. Mientras crucifican al conductor al que se le cruzó el perrito, ¿no piensan? que hdp el dueño que lo dejó suelto.
No hay perros malos ni buenos, no hay lindos o feos, hay perros que están en su casa, cuidados, queridos y protegidos por sus dueños y hay otros sueltos en la calle, de dueños irresponsables que suelen decir pero si no hace nada, es buenito, pero que no sabemos en que momento o ante que circunstancias pueden dejar de serlo y representar un peligro.

No hay grieta, no están los que aman incondicionalmente de un lado y los que quieren caminar tranquilos por la calle del otro.

Hay derechos y obligaciones, y el derecho de Luci, era caminar tranquila por el barrio con o sin su hijo de la mano y llegar a su casa sin un rasguño y sin cruzarse siquiera con un caniche toy.