Después de veinte años, la provincia de Buenos Aires vuelve a relevar su producción hortícola y florícola. Una iniciativa especialmente importante para nuestra zona.
Hasta el 30 de octubre se desarrolla el Censo Hortiflorícola bonaerense, destinado a conocer las superficies cultivadas, condiciones de producción, infraestructura, empleo y formas de comercialización.
El relevamiento adquiere particular importancia para el cordón frutihortícola de General Pueyrredon, donde numerosas familias sostienen la producción de alimentos.
Los datos suministrados son estrictamente secretos y su divulgación se realizará exclusivamente con fines estadísticos, asegurando la no identificación directa o indirecta de los informantes.
Organizaciones de la agricultura familiar han visibilizado las dificultades que enfrentan los pequeños productores, especialmente respecto del acceso a la tierra y las condiciones de trabajo.
El censo permitirá actualizar información indispensable para dimensionar la actividad y orientar políticas públicas.
Pero también representa una oportunidad para reconocer a quienes trabajan diariamente la tierra, muchas veces en condiciones de vulnerabilidad.
Porque conocer nuestra producción también significa visibilizar a las familias que la sostienen y reconocer su importancia económica, social y territorial.






